Luisa Sumoza | A los pies de New York City

A los pies de New York City

 

Los rascacielos, el paisaje urbano de New York es inconfundible, puede que cierto día nos encontremos haciendo zapping frente al televisor y, por azar paremos en una película en la que no conozcamos el título, ni sabemos de qué va. Sin embargo, reconocemos el lugar, se trata indudablemente de Manhattan. Esta ciudad se ha grabado en el imaginario universal, no en vano, Fritz Lang se inspiró en ella para filmar Metrópolis (1927). Hablar de Manhattan es más difícil de lo que parece, porque hay una vasta obra literaria, cinematográfica, fotográfica en torno a esta ciudad. En vista de eso, sería mejor apoyarnos en un exponente de lo neoyorquino como: Woody Allen. En una entrevista realizada por Eric Lax en junio 1987, el cineasta nos reveló lo siguiente: «Después de haber hecho Manhattan vi que no tenía la necesidad de mostrar la ciudad de Nueva York de un modo glamoroso. (…) sentía la necesidad de mostrar Nueva York como un paraíso terrenal y satisfice por completo la necesidad» (p. 34).

Se necesita de un ojo educado para retratar una ciudad tan amplia como Manhattan, la fotógrafa venezolana Luisa Sumoza salió a la cacería de instantes decisivos, logró pasar de ser percibida por los peatones y usuarios del metro a quienes retrato. Su foto de los mundos posibles demuestra el esfuerzo y la búsqueda de los colores vivos, porque en esta ciudad mayormente abundan las tonalidades frías. Algo que destaca en todas las imágenes de esta serie, es que llevan implícito un ritmo calculado y preciso.

De modo paradigmático el neoyorquino es el citadino por antonomasia, si la fábula «El ratón de campo y el ratón de ciudad» se hubiera desarrollado en un escenario definido seguramente habría sido en New York. Sólo que en lugar de regresar asustados a nuestra madriguera hemos decidido quedarnos en la ciudad, porque hay algo arrullador en dormir escuchando el tráfico a lo lejos, nos hace sentir que no estamos solos, después de todo, eso es confortante. Durante una conversación en noviembre del 2005 Eric Lax le preguntó a Woody Allen ¿Por qué no se sentía cómodo viviendo en el campo? En su respuesta el cineasta norteamericano nos deja entrever la pasión que siente por Manhattan:

Supongo que soy una criatura de ciudad, de Madison Square Garden, de los restaurantes, de las librerías…, ya me entiende de las calles. (…) Y oía la voz admonitoria de mi madre diciéndome: «Ya sabes que no te gusta el campo. Nunca te ha gustado. No te gusta estar lejos de la ciudad» (p.145).

Vivir en New York es contagiarse de eso que se respira en el aire (y no habló del smog). Luisa Sumoza ha bebido de la fuente encantada, en otras palabras New York la ha seducido, ahora la ciudad es su fuente de inspiración. Va haciendo sus retratos por las calles y avenidas de esta metrópoli, nos introduce en un recorrido subterráneo, donde presta atención a las cosas que contrastan en la urbe de hoy día.

 

Caracas, julio 2016.

Patricia Martínez

talpatiya@gmail.com

 

 

Referencias

LAX, Eric. Conversaciones con Woody Allen. Primera edición en Debolsillo. Barcelona (2009).

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